El Ingreso Básico Garantizado en Colombia.




De acuerdo con la nota Macro 22 de la facultad de Economía de la Universidad de Los Andes (1) , “El choque económico generado por la pandemia ha puesto al descubierto la inexistencia de una red de protección social eficaz para proteger a los más vulnerables.” Para enfrentar los problemas que trae esta coyuntura, las estrategias principales han estado relacionadas con transferencias hacia los hogares vulnerables, lo que ha dado paso a discusiones sobre la viabilidad y necesidad de implementar un Ingreso Básico Garantizado en el país. Esta política resulta ser completamente pertinente para garantizar una protección social eficaz, la cual es necesaria para una recuperación más rápida de la economía y del empleo, así como para otorgar mejores condiciones a los colombianos una vez se regrese a la normalidad.


En primer lugar, para entender lo que significa un Ingreso Básico Garantizado, es relevante empezar por conocer el concepto de Ingreso Básico Universal. Según Blanca Zuluaga (2) , PhD en economía de la Universidad de Leuven y profesora de la universidad ICESI de Cali, se trata de una transferencia periódica, monetaria y no condicionada (lo que permite libertad en la decisión de gasto) otorgada por el Estado a cada uno de los individuos que componen una sociedad. Zuluaga resalta que no se debe entender la renta básica como un subsidio, sino como un derecho, basados en la idea de que todos los individuos deben poder acceder a la riqueza que cada nación genera.


Por su parte, Abhijit Banerjee y Esther Duflo, los más recientes ganadores del premio de ciencias económicas en honor a Alfred Nobel, resaltan en un artículo para el diario The Guardian (3) las ventajas que traería en estos momentos la implementación de un Ingreso Básico en los países en
desarrollo. Los profesores del MIT defienden que la pandemia es indudablemente una crisis, pero que, a partir de ideas como la implementación de un ingreso básico, podemos evitar que se convierta en una catástrofe. En este sentido, la laureada pareja de esposos resalta que es crucial que los países en desarrollo sean capaces de garantizar a la gente una seguridad en la calidad de vida en los tiempos venideros. De hecho, señalan que, en ausencia de dicha garantía, la gente simplemente no podrá cumplir con las medidas de cuidado y la indisciplina será más notoria.
Asimismo, es absolutamente necesario que los gobiernos reafirmen a los habitantes de su país que las ayudas financieras estarán disponibles tanto como las necesiten, para proteger así a la economía de lo desastroso que sería un colapso en la demanda. Finalmente, en su más reciente libro Buena Economía para Tiempos Difíciles (4), los autores proponen un ingreso universal ultra básico, el cual consiste en una transferencia periódica de dinero suficiente para la supervivencia. Su propuesta debe cumplir con 3 premisas fundamentales: ser simple, transparente y asegurar que absolutamente nadie muera de hambre.


Adicionalmente, la nota macro 22 de la Universidad de los Andes resalta que los beneficios de este ingreso van mucho más allá de satisfacer las necesidades básicas de los ciudadanos. En primer lugar, los profesores de la facultad de Economía de Los Andes aseguran que un ingreso básico
funcionaría muy bien como una suerte de seguro al desempleo (o a otros choques), permitiendo a las personas mantener cierta capacidad adquisitiva durante periodos de recesión, lo cual no solo es bueno para ellas, sino también para las empresas al evitar choques negativos en la demanda, ayudando así conseguir recuperaciones más rápidas. En segundo lugar, los académicos prevén una disminución en los movimientos migratorios hacia la ciudad de personas que derivan su sustento de actividades rurales, lo anterior debido a que se les asegura una mínima capacidad adquisitiva frente a posibles choques económicos. Finalmente, se destaca que mejoraría el poder de negociación de aquellas personas que están buscando empleo, pues no estarían dispuestos a aceptar cualquier trabajo por cualquier sueldo, llevándolos así a poder tener ingresos justos.

Este último punto, abre paso a la discusión de si es posible remover una rigidez tan fuerte en el mercado laboral como la que impone un salario mínimo. Según los expertos, el aumento en el poder de negociación, combinado con la remoción de rigideces en el mercado laboral, llevaría a
que las personas puedan encontrar labores más acordes con sus habilidades (en las cuales son más productivos), así como impulsar en gran medida la formalización laboral. No obstante, se necesita la voluntad política y la capacidad de elaborar buenas reformas tributaria, laboral y
pensional que lleven a un correcto funcionamiento de la idea del Ingreso Básico.


Citando nuevamente a la nota macro 22 de la Universidad de los Andes, resalta que los beneficios de este ingreso van mucho más allá de satisfacer las necesidades básicas de los ciudadanos. En primer lugar, los profesores de la facultad de Economía de Los Andes aseguran que un ingreso básico funcionaría muy bien como una suerte de seguro al desempleo (o a otros choques), permitiendo a las personas mantener cierta capacidad adquisitiva durante periodos de recesión, lo cual no solo es bueno para ellas, sino también para las empresas al evitar choques negativos en la demanda, ayudando así conseguir recuperaciones más rápidas. En segundo lugar, los académicos prevén una disminución en los movimientos migratorios hacia la ciudad de personas que derivan su sustento de actividades rurales, lo anterior debido a que se les asegura una mínima capacidad adquisitiva frente a posibles choques económicos. Finalmente, se destaca que mejoraría el poder de negociación de aquellas personas que están buscando empleo, pues no estarían dispuestos a aceptar cualquier trabajo por cualquier sueldo, llevándolos así a poder tener ingresos justos.

Por otra parte, vale la pena mencionar las principales preocupaciones que aparecen al momento de introducir esta idea. En primer lugar, se cree que si las personas reciben ayudas monetarias perderán su motivación para trabajar. En conversación con Andrés Zambrano, PhD en Economía
de UCLA, profesor de la facultad de Economía de la Universidad de Los Andes y principal promotor de la idea del ingreso básico garantizado, el académico me resaltó que el monto otorgado a las personas es muy bajo para suponer que estas dejarían de trabajar, pues el dinero que se les
transfiere es apenas lo suficiente para sobrevivir. Acorde con lo mencionado por Zambrano, Jennifer Burns, PhD de la Universidad de California en Berkley, y profesora asociada de la Universidad de Stanford (5), destaca que dado lo bajo del monto no tiene mucho sentido pensar en
desincentivos al trabajo, sino que la idea se enfoca justamente en mejorar las condiciones de ingreso de aquellos trabajadores con bajos salarios. De hecho, Burns aporta un ejemplo bastante interesante: cuando una persona no tiene seguridad de que llegue al final del día con algo para comer o un techo bajo el cual pasar la noche no le queda ningún recurso psicológico para pensar en algo más, motivo por el cual, sus anhelos, planes de empleo y de educación para él/ella y/o sus hijos pasan a un segundo plano. Mientras es claro que, en el escenario contrario, con estos recursos disponibles podrá dedicar mayor tiempo a su capacitación, a la formación de sus hijos y a
la búsqueda de un trabajo donde se sienta más a gusto, reciba un mejor salario y en el cual sus habilidades se puedan aprovechar de mejor manera.


En segundo lugar, se considera que un ingreso básico es una idea imposible de financiar. Sin embargo, varios países en el mundo están considerando su implementación y en Colombia pareciera no ser tan compleja como muchos creen. Lo primero, es resaltar nuevamente la necesidad de una reforma tributaria correcta que permita un recaudo de impuestos mayor como
proporción del PIB (Colombia está casi 15 puntos porcentuales por debajo del promedio de la OCDE y 4 puntos porcentuales por debajo del promedio de América Latina y el Caribe) (6) . Por otro lado, Zambrano (7 y 8) acepta que un Ingreso Básico Universal sería muy complejo de financiar para el país, pero propone como alternativa focalizar este ingreso en lo que se denomina un Ingreso Básico Garantizado, el cual, a diferencia del Universal no haría una transferencia a todos los habitantes del país sin importar si necesitan el dinero o no, sino únicamente a aquellos de menores ingresos y más vulnerables ante los choques, lo que a su vez hace necesaria una
declaración de renta para toda la población económicamente activa. En este sentido, en caso de aplicar la idea de Zambrano, los profesores de Economía de la Universidad de Los Andes calculan que se necesita un ingreso adicional equivalente tan solo al 4,3% del PIB. Por lo anterior, el
Ingreso Básico Garantizado es completamente realizable siempre y cuando se haga una identificación correcta de la población objetivo y se acompañe de una reforma tributaria adecuada que lleve un poco más la carga hacia las personas de altos ingresos (liberando de esta a las empresas y personas vulnerables), aumente los impuestos ambientales, anule las numerosas
exenciones injustificadas y fortalezca a la DIAN, para así cumplir con los principios constitucionales de un sistema tributario progresivo, equitativo y eficiente (9).


Para terminar, es claro que esta coyuntura crítica abre la puerta a la implementación de ideas y programas que en momentos normales serían muy difíciles de llevar a cabo, generando así un impulso a iniciativas como el Ingreso Básico Garantizado. Esta propuesta resulta en una política
adecuada, no solo para enfrentar la difícil situación económica actual y permitir una recuperación más rápida, sino también para otorgar mejores condiciones de vida a los colombianos una vez se supere la pandemia.

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Referencias Bibliográficas:

  1. Grupo de investigación en macroeconomía de la Universidad de Los Andes. (13 de julio de
    2020). Ingreso Básico Garantizado: ¿es el momento ideal para implementarlo?
    https://economia.uniandes.edu.co/components/com_booklibrary/ebooks/BM%2022.pdf.
    1. (2 de julio de 2020). Ingreso Básico Universal en Tiempos de Pandemia.
      https://cerosetenta.uniandes.edu.co/podcast-ingreso-basico-universal-en-tiempos-de-
      pandemia/
  2. Banerjee, A. Duflo, E. (6 de mayo de 2020). Coronavirus is a crisis for the developing world,
    but here is why it needn´t be a catastrophe.
    https://www.theguardian.com/commentisfree/2020/may/06/vulnerable-countries-
    poverty-deadly-coronavirus-crisis
  3. Banerjee, A. Duflo, E. (2020). Buena Economía para Tiempos Difíciles. Taurus.
  4. Parker, C. (8 de agosto de 2018) Stanford scholar explores pros, cons of “basic income”.
    Entrevista a Jeniffer Burns. https://news.stanford.edu/2018/08/08/stanford-scholar-
    explores-pros-cons-basic-income/
  5. OCDE. (2020). Revenue Statistics in Latin America and the Caribbean 2020-Colombia.
    http://www.oecd.org/tax/tax-policy/revenue-statistics-latin-america-and-caribbean-
    colombia.pdf
  6. El Tiempo. (22 de agosto de 2020) La propuesta de la U. de Los Andes para evitar que la
    pobreza aumente.
  7. Zambrano, A. (3 de junio de 2020). Sí al ingreso básico garantizado: elementos sobre cómo
    implementarlo. Blogs: El Espectador. https://blogs.elespectador.com/economia/desde-la-
    academia/al-ingreso-minimo-garantizado-elementos-implementarlo.
  8. Fergusson, L. (18 de agosto de 2020) Impuestos para la pandemia y más allá en Colombia.

    Daniel Franco.

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