Incertidumbre – Editorial-.




Esta edición se escribe en la frontera delimitada entre un año viejo y otro nuevo que avanza raudo, con igual o mayor velocidad que sus antecesores. El año pasado nos dejó el sinsabor de la injusticia por la preocupante muerte de líderes sociales, el desahogue de la protesta y las marchas así como las acusaciones entre uno y otro bandos por ver quién posa mejor por el papel de víctima y victimario.

El hecho de finalizar un ciclo e iniciar otro nos da la falsa sensación de que lo sucedido ya pasó. Nuestra realidad nos muestra la consecuencia o el desenlace de lo iniciado el año anterior: los paros generaron escases y con ella un alta en el precio de los alimentos que no bajó a pesar de la normalización. La amenaza de cóvid y su temida y contagiosa variable omnicrom llevó a muchos colombianos a vacunarse e incidió en el mundial incremento de la inflación, la cual Colombia ha enfrentado sin mano firme, con un abandono cada vez más abismal por parte del estado pero con una decidida intención de superar a través de reformas, a la larga impuestas, como lo terminaron siendo la reforma tributaria y el POT de Bogotá, como si para solucionar un problema solo hubiera que hablarlo sin actuar.

Pero la incertidumbre tiene la dualidad del desencanto y la esperanza, la que genera el aumento al salario mínimo y la que cada cuatro años nos despierta los ídolos de barro que creamos para ser “nuestros representantes por la patria” (y que este año se han multiplicado como conejos en simplificadas opciones de derecha, izquierda y centro). La esperanza de un nuevo gobierno que reenfoque las políticas de esta fallida administración interesa a muchos, a los que soñamos con una mejor Colombia y a los vampiros de tradición que buscan a través de la succión a las arcas succionar también la vida y la ilusión de la gente de a pie.

Y de esta mezcla de ilusión, esperanza, nepotismo, corrupción, inflación, gobiernos impuestos e ineficientes y demás sucesos hablan nuestros textos: José Briceño nos habla de la ilusión por que suceda algo, por que nuestra vida diera un vuelco maravilloso e inesperado. Daniel Franco nos explica los pormenores del aumento del salario mínimo y en qué aspectos esto beneficia o perjudica. Nicolás Urueta nos habla de la muerte, de ese primer encuentro entre su reino en un cementerio y en nuestra columna feminista hablamos de por qué el amor no consigue ilusionar en una sociedad más llevada al interés de engordar el ego. Espero que disfruten esta edición y cada una de nuestras columnas.

Paola Rubiano.

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