No solo es cuestión de buenas intenciones.




El gobierno nacional inició el manejo de la Covid-19 de forma correcta: se notó su disposición por escuchar a los expertos y llevó a cabo acciones que lo ayudaron a aumentar la aprobación de su gestión, llegando incluso el presidente Duque a ser catalogado como uno de los mejores mandatarios latinoamericanos ante la pandemia actual (1).

Muchos agradecimos ser dirigidos por una persona que no quiso subestimar el virus, a diferencia de ejemplos como los de AMLO en México o Bolsonaro en Brasil. Asimismo, a pesar de que para muchos las medidas de confinamiento rápido resultaban obvias por las noticias que llegaban a diario de Italia o España y que se puede discutir sobre si el presidente fue presionado por medios o mandatarios locales, me atrevo a decir que, con los casos de los otros países antes mencionados, o incluso de Estados Unidos, se muestra que un presidente testarudo puede no ver este escenario de forma tan clara.

No obstante, apenas se está viviendo el inicio de la pandemia en Colombia y, aunque resalto la sensatez del gobierno, los retos más difíciles están aún por llegar. Por ejemplo, actualmente muchas personas continúan hablando de un dilema que enfrenta a la economía con las vidas, un dilema que muchos dicen que no existe o que no nos podemos permitir y que muchos otros, en cambio, defienden como un dogma.

Al principio, sin importar la postura frente a este dilema, resultaba claro para la mayoría la necesidad de un confinamiento obligatorio, el problema es que con el paso del tiempo estas opiniones empiezan a divergir, bien sea por la discusión técnica como por las realidades sociales que reclaman distintas necesidades.

En lo personal, considero que la reactivación gradual bajo ciertas medidas de cuidado es necesaria y, extender la cuarentena de igual manera para todo el mundo no solo es ineficaz para combatir el virus (como mostró un estudio del departamento de Ingeniería Biomédica de la Universidad de los
Andes) (2), sino que también tiene repercusiones económicas muy graves.

Para definir esto de forma más clara, me apoyo en la postura de Leopoldo Fergusson, economista de Los Andes y PhD del MIT, (3) quien plantea una modificación al dilema. Muy de la mano de los que definimos economía como algo distinto a solo lo relacionado con el dinero, Fergusson menciona que la “disputa” real existente no es el crecimiento de la economía vs. las muertes por Covid-19, sino que, por el efecto de la recesión y el desempleo pronosticado, el gráfico de este dilema tendrá en un eje el número de vidas perdidas por Covid-19 y en el otro el número de vidas maltrechas por la recesión. Leopoldo, de forma sutil y caricaturesca critica la cruda realidad de desigualdad existente en Colombia: menciona que mientras a unos les pesa la crisis porque no los logra motivar la clase de Yoga, o porque olvidaron lavarse los dientes en la mañana, o agrego, que varios también pensaran como aquellos estadounidenses que protestan porque no se pueden cortar el pelo, para muchos otros la fuente de su sustento se encuentra contra las cuerdas.

Por tanto, poder quedarse en la casa durante todo el tiempo de la cuarentena es un lujo que muchos colombianos no se pueden dar. Cada día más en el aislamiento significa un día más sin ingresos y esto para personas que viven del día a día y no poseen ahorros resulta una tarea casi
imposible.

Es por esta razón que resulta necesario encontrar maneras adecuadas que permitan anular este dilema, medidas que cuiden el empleo, que soporten el sustento de los más vulnerables y que también fortalezcan el sistema de salud evitando un colapso y un elevado número de muertes, a la vez que todo esto se hace de la forma más eficiente.

En primer lugar, como se ha podido notar recientemente, hay una preocupación constante por el desempleo en Colombia y el posible aumento de esta cifra a algo cercano al 20% de acuerdo con varios pronósticos. Por tal motivo, resulta necesario proteger el empleo de los colombianos y
evitar alcanzar los números elevados de los escenarios pesimistas a partir de diversas estrategias. Nuevamente, el hecho de proteger el empleo se ve como una medida necesaria y aprobada prácticamente de forma unánime, no obstante, lo que genera discusiones es la forma en que esto se garantice.

Por el momento el gobierno ha planteado el acceso a crédito por parte de las empresas prometiendo un respaldo casi completo, empero, esta medida parece no ser la más efectiva. Por ejemplo, Mauricio Reina, (4) investigador de Fedesarrollo, menciona como puntos débiles de esta medida los siguientes: en primer lugar, no todas las empresas están bancarizadas, en especial justamente las pequeñas y medianas. En segundo lugar, muchos empresarios prefieren no enfrentarse a la incertidumbre y les resulta mejor cerrar sus empresas. Finalmente, no todos los sectores tienen el mismo riesgo y en estos momentos se debe ser muy cuidadoso a la hora de dar
un crédito, por lo que pese a la promesa de respaldar los créditos por parte del gobierno, puede que estos no necesariamente resulten de fácil acceso para muchos.

Asimismo, Marcela Eslava, PhD de la universidad de Maryland aseguró en un Webinar realizado por Dejusticia (5), que estas medidas de extender la liquidez para las empresas pueden ser útiles para aquellas que perciban un panorama en el cual tenga sentido adquirir un crédito; no obstante, la
evidencia ha mostrado que este no es el escenario de muchas empresas. Ante esto, Fergusson y Eslava proponen un subsidio a la nómina por parte del gobierno, algo que parece más ambicioso en términos fiscales, pero que resultaría más efectivo.

Adicionalmente, Leopoldo plantea que es un momento en el que se debe, finalmente, implementar un buen conjunto de medidas redistributivas (para atenuar el dilema descrito por él, para conseguir una fuente de financiación interna y para garantizar la protección de los más
desfavorecidos). Pues, aunque este virus es conocido por muchos como un virus que no discrimina y ataca a todos por igual, es cierto que las medidas de confinamiento no afectan a todos de la misma manera y tienen un impacto mucho mayor en la vida de los más pobres.

Por otro lado, es importante anotar que hay quienes afirman que sacrificar la economía es estrictamente necesario y que esta parálisis se recuperará mucho más fácil que lo que se recupera una vida humana. Y, pese a que es cierto que la vida es irrecuperable, el proceso de rebote de las empresas no es algo simétrico, lo que resulta en un aumento importante del desempleo, y en un crecimiento al número de vidas maltrechas de las que Leopoldo  habla en su columna, las cuales muchas veces también pueden resultar en muertes.

Adicionalmente, en el Webinar antes mencionado, Eslava toca un punto de gran importancia al resaltar que esto no es tan sencillo como un proceso de apagar y prender y que, además, es necesario considerar las interrelaciones de los diversos sectores, por lo que es vital entender que activar determinados sectores sin reactivar sus proveedores o clientes es una estrategia completamente inocua. Para comprender a mayor profundidad todo lo descrito anteriormente, resulta bastante útil recurrir a las Notas Macroeconómicas 9, 11, 12, 13 y 17 de la facultad de economía de la Universidad de Los Andes, cuyas direcciones se encuentran al final del texto (6).

Además, a esto se añaden las riñas constantes entre el presidente Iván Duque y la alcaldesa de Bogotá Claudia López, donde ambos han tenido aciertos y desaciertos y no han logrado encontrar muchos puntos en común. Por un lado, la alcaldesa defiende una visión un poco extrema de
parálisis económica, incluso, en algún momento habló de pararlo todo indefinidamente si era necesario, y, aunque es cierto que ha venido cediendo poco a poco al permitir la apertura de algunos sectores, siento que su postura choca con lo que mencionaba Eslava de entender el tejido
empresarial a partir de sus interrelaciones y de no ver el proceso de parálisis simplemente como un apagar y prender.

No obstante, tiene puntos en los que sus reclamos al gobierno tienen sentido; tratar a Bogotá de la misma forma que se trata al resto del país puede ser un error, según palabras de Mauricio Reina: “Bogotá tiene al menos el 15% de la población nacional (…) y teniendo el 15% tiene un poco
más del 40% de los contagios”, por lo que es necesario tomar medidas diferenciadas. Asimismo, el equipo de la Alcaldía Mayor de Bogotá ha mostrado un esfuerzo enorme por repartir transferencias económicas y mercados a los más vulnerables (adicionales a los que da el gobierno), así como ha hecho públicos los datos, pronósticos, medidas y ocupación del transporte público buscando compartir la toma de decisiones y la responsabilidad ciudadana. Parece haberse preparado mucho más rápido que el gobierno que ha patinado al salir con anuncios confusos y
superficiales sobre la curva de contagios, sobre lo cortos que estamos en pruebas porque aparentemente las que nos enviaron eran de mala calidad, a lo que se añade que mucha gente lo acusa de los errores en las bases de datos en las cuales varios subsidios parecían dirigidos a personas inexistentes y para rematar, ahora se dan partes de tranquilidad diciendo que Estados Unidos se compromete a ayudarnos a enfrentar la pandemia, cuando es el país al que peor le ha ido. Sin embargo, es relevante mencionar que estas disputas tienen también un origen en los
comentarios retadores y apresurados de Claudia, lo que puede dar la sensación de un distanciamiento y reducir las probabilidades de un trabajo en equipo como el que se necesita en este momento.

Es cierto que necesitamos una reapertura económica, pero para poder llevarla a cabo requerimos de garantías: basado en lo que mencionó Sergio Chaparro, Magister en derecho y filósofo y economista de la Universidad Nacional, en el mismo Webinar citado anteriormente en este texto,
es necesario robustecer el sistema de salud y así como se debe buscar aplanar la curva de contagios se debe buscar subir la recta que grafica la capacidad que tenemos de atender esta pandemia. Desde mi punto de vista, inicialmente la prolongación de la cuarentena buscaba un fortalecimiento rápido para nuestra capacidad de respuesta, pero aún nos vemos cortos en
pruebas, por ejemplo, Chile y Perú están haciendo casi 4 o 5 veces más que nosotros (aunque el caso de Perú es curioso porque el número de camas de UCI que tiene es muy bajo) y no parecemos capaces aún de llevar a cabo testeos masivos y aleatorios que permitan garantizar un aislamiento oportuno de transeúntes contagiados y asintomáticos. Es muy peligroso una apertura masiva “a ciegas”, requerimos más claridad, asertividad y conexión de parte de nuestros dirigentes.

Para finalizar, quiero resaltar una frase del libro “Repensar la Pobreza” de Esther Duflo y Abhijit Banerjee, pues siento que ambos gobernantes mencionados aquí tienen una buena intención y quieren sacar esto adelante, sin embargo, parece que hay puntos que no han tenido en cuenta y esto puede liderar a problemas futuros, bien sea en el desempleo, en la recuperación de la recesión o en el control de los contagios ante una reapertura. Por tanto, esta frase va dirigida a aquellos que defienden a cualquiera de los dos, argumentando que no hay que criticarlos sino
apoyarlos, porque se nota su esfuerzo e intención, restando importancia al debate y lo nutritiva que puede llegar a ser la crítica de los expertos: “Es probable que las buenas intenciones sean un ingrediente necesario para las buenas políticas, pero su alcance es limitado. A veces las mejores
intenciones producen políticas muy malas porque se ha malinterpretado el problema real”.

Daniel Franco.

                                                                                                                                                   
  1. (en encuestas que median aprobación ante las medidas frente a la Covid-19 https://www.elespectador.com/noticias/politica/duque-entre-los-que-mejor-manejo-le-ha-dado-la-crisis-en-america-latina-articulo-914460).
  2. https://uniandes.edu.co/es/noticias/el-dia-despues-la-postcuarentena
  3. https://www.larepublica.co/analisis/leopoldo-fergusson-2992702/eligiendo-tragedias-2992707
  4. Entrevista hecha a Mauricio Reina para el canal Red+. Fecha:  22 de abril del 2020: https://www.youtube.com/watch?v=I-8gco66Iqg
  5. https://www.youtube.com/watch?v=0fTdMG2IiNQ&feature=share&fbclid=IwAR02WE7UtzNkwX0aRX-c9_su6CAMHOz8eqSvSe1XMIYdvUrd8hThZ7TLTPI
  6. Notas Macroeconómicas 9, 11, 12, 13 y 17 de la facultad de economía de la Universidad de Los Andes:.

https://economia.uniandes.edu.co/components/com_booklibrary/ebooks/BM%209.pdf

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